Esa es la sensación que ronda por estos días a la hinchada del equipo más famoso en la Cuenca del Caribe; luego de que una vez más el Onceno Rojiblanco, como ya ha sido costumbre en las últimas temporadas, empieza a dar tumbos en el campeonato colombiano. Como es típico en la folclórica Barranquilla, la aureola del quizá más grande futbolista de las últimas décadas, que hace presencia cada domingo en el banco local del Metropolitano, despierta todo tipo de comentarios dignos de esta región: “Que es buena suerte”, dicen algunos, “que da energía positiva”, comentan otros “que es quien plantea los partidos de local y por eso el equipo se muestra ofensivo y con un fútbol alegre”, en fin; lo cierto del caso es que el “Pibe” Valderrama, asesor del novel Lucho Grau, aparece en fotos, firma autógrafos y en medio de esa combinación entre Técnico y Vedette, el equipo suma de a tres o simplemente no suma. Este domingo las cosas pueden cambiar. Como de costumbre a 39 grados en “La Arenosa”, la emoción se empezará a adueñar de los barranquilleros. El cuarto en la tabla de posiciones tendrá como anfitrión al equipo Tiburón, desafortunadamente en el horario en que la sombra se ausenta del "Roberto Meléndez", sobre todo en estos días donde la muerte se ha ensañado con los protagonistas del fútbol, so pretexto de que las altas temperaturas son las que están haciendo estragos. ONCE CALDAS, el visitante es nada más y nada menos que el último Campeón de Copa Libertadores que tuvo Colombia.
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